Domingos 10AM y 12PM

Cuando Dios apagó la luz… y encendió algo mejor

Cada semana tengo el privilegio de escribirles desde mi escritorio, desde mi perspectiva. Pero en esta ocasión quiero ceder ese espacio y quiero abrir la ventana para que Yasmanis y Christel , quienes han estado construyendo fielmente el Reino de Dios junto a nosotros en Mar Azul desde el 2015, puedan compartir con toda la iglesia lo que Dios está haciendo en El Campus Oeste, y como esta enseñándoles sobre El Reino…

Familia Mar Azul:

Los pasados días hemos vivido la gran verdad de que Dios está en medio de su iglesia, incluso en los detalles que no esperamos.

Todo comenzó el sábado en la noche. Estábamos viendo el mensaje que nuestro pastor general, Jonathan Ocasio, había grabado para compartirlo de forma sincronizada en los tres campus. Era un mensaje necesario para esta temporada, un mensaje sobre la generosidad.

Mientras lo escuchábamos, Yas tuvo un pensamiento que sabemos que vino del Espíritu Santo: “¿Y si se va la luz?”

Por un momento lo consideró, pero luego pensó: “No, no se va a ir.” Y continuó escuchando el mensaje.

A la mañana siguiente, durante la primera experiencia del domingo, mientras nuestro equipo de worship cantaba, el Espíritu Santo volvió a hablar. Pero esta vez a mí. Sentí claramente en mi corazón: “Se va a ir la luz.” Esta ves no era una pregunta, fue una declaración.

Lo único que pude orar fue:
“Señor, sé tú dirigiendo este momento.”

Terminó la primera experiencia y la luz no se fue.
Le di gracias a Dios.

Pero llegó la segunda experiencia.

Y justo cuando en el video, el pastor Jonathan proclamó las palabras “la iglesia de los ricos”, la luz se apagó.

En ese instante miré a Yas, con cara de asombro por que Dios siempre cumple lo que promete, Nuestras miradas se cruzaron, y con una seguridad tranquila me dijo:
“Yo voy.” Él estaba claro en lo que tenía que hacer.
Se paró al frente, abrió la Biblia, y algo hermoso sucedió. Nuestro equipo comenzó a moverse con una sinergia increíble, como lo hacen cada semana cuando sirven con excelencia. Cada persona encontró su lugar en medio de lo inesperado.

Uno de nuestros fotógrafos bajó una luz que permitió iluminar la Biblia. Y desde allí se compartió el mensaje que ya estaba claro en el corazón: Jesús se hizo pobre para que nosotros encontráramos la verdadera riqueza: conocerlo a Él. El equipo de worship canto acapela con un cajón y una guitarra. Las voces de toda una comunidad encontraron una armonía singular. Lo que pudo haber sido una interrupción se convirtió en un momento sagrado.

Pero la historia del fin de semana no terminó allí.

Esa misma tarde, vimos otra expresión hermosa de comunidad cuando varios de los nuestros se reunieron para jugar softball en un torneo al cual fimos invitados como iglesia. Risas, compañerismo, apoyo mutuo. Momentos sencillos que, aunque parecen pequeños, también construyen iglesia. Porque la iglesia no solo se reúne para escuchar un mensaje, también se encuentra para compartir la vida. Al principio ibamos perdiendo, pero llegó la quinta carrera y el juego dio un giro inesperado.
Mientras las carreras comenzaron a cruzar las bases hasta llegar al home plate, Dios nos recordó una gran verdad, que la victoria más grande no estaría en el marcador.

Todos estamos corriendo de regreso a casa.

En el juego, para anotar hay que recorrer las bases, paso a paso hasta llegar al plato. En la fe pasa algo parecido: la vida nos hace correr, aprender, caer, levantarnos pero el anhelo del corazón siempre es el mismo volver a casa. Celebramos que nuestro equipo ganó 17-7 pero la mayor victoria estuvo en reconocer que siempre hay un camino de regreso a casa.

Y luego llegó el lunes.

A las 6:00 de la tarde dimos los primeros pasos de algo nuevo nuestro Running Club de Mar Azul. En la pista de Hormigueros nos reunimos para correr juntos, pero en realidad fue mucho más que correr.
Fue un recordatorio de algo que dice Gálatas 6:2: “Lleven los unos las cargas de los otros.”

A veces la vida se siente como una carrera larga. Y Dios, en su sabiduría, nos regaló algo que nos ayuda a terminarla bien, la comunidad.

Personas que corren contigo.
Personas que te animan.
Personas que te recuerdan que no estás solo y oran por ti.

Y mientras lo hicimos conocimos a Javier quien se unió a nuestra soga y nos compartió que estuvo todo  día pidiéndole a Dios que alguien orara por El. Como Dios es tan intencional y nos regala estas historias para seguir construyendo desde la vivencia, Javier llegó a la pista  y nos encontró. Si, como Francisco en Metro, ahora Javier en el Oeste.

Este fin de semana y el inicio de la semana nos dejaron ver algo claro y es que Dios sigue tejiendo su obra entre nosotros.

En medio de lo inesperado.
En medio del servicio de cada voluntario. En medio de juegos, conversaciones y pasos compartidos.

No camines solo. Acércate.
Conecta. Sirve. Corre con nosotros.

Hay un lugar para ti en esta familia que llamamos Mar Azul pero mejor aun hay un lugar en la casa de nuestro Padre para ti.

Con amor
Yas y Christel

Antes de cerrar...

...quiero agradecer a Dios profundamente por Yas y Christel. Su fidelidad, su amor por las personas y su compromiso con la misión han sido una bendición inmensa para nuestra iglesia.

También quiero celebrar algo que nos llena de alegría: ¡el 5K de Vino Nuevo está oficialmente Sold Out!

Este es solo el primer paso de algo que hemos llamado La Gran Colaboración, un sueño donde diferentes iglesias y organizaciones nos unimos para correr juntos. Allí estaremos amarrados este sábado.

También el pasado sábado, en el Parque Lineal de Bayamón, volvimos a vivir algo que no es natural en nuestro momento cultural actual. En una cultura que corre sola y compite por llegar primero, nosotros decidimos correr juntos.

Ese espíritu de animarnos, de sostenernos, de esperar al que viene detrás es exactamente el tipo de comunidad que creemos que Dios está formando entre nosotros.

Con amor
Pastor John

Recent

Cuando Dios apagó la luz… y encendió algo mejor
March 11th, 2026
Ven a “La iglesia de Los Ricos”
March 4th, 2026
Oraciones contestadas y anillos en camino…
February 25th, 2026
No siempre hablo así pero se que el mismo Satanás tratará de que no abras este blog, pero si lo abres…
February 18th, 2026
Una historia que seguimos construyendo juntos
February 11th, 2026
Por si no lo viste… déjame contártelo
February 4th, 2026
Antes de que te enteres por otro… quería contarte algo especial
January 28th, 2026
Palabra. Amor. Propósito. (Lo que Dios está haciendo en Mar Azul)
January 21st, 2026
Trae tu Biblia… sí, la de papel
January 14th, 2026
Este domingo: volvamos a casa y escribamos en la pared.
January 7th, 2026
Salimos juntos, llegamos juntos… más que un grito, hoy es una invitación.
December 17th, 2025
Una pausa sagrada en medio del corre-corre navideño
December 10th, 2025
Estoy convencido de que ¡perdiendo se gana
December 3rd, 2025
Entre el Viejo y El Joven construimos 300 puentes.
November 26th, 2025
Cuando “no hay pavo”… pero sí hay gracia
November 19th, 2025
Un vaso de agua “contigo” y nos vamos para Cayey con mucho agradecimiento.
November 12th, 2025
Las Febes, los Epafroditos, lo que pasó el viernes 31 y la gracia que nos sostiene.
November 5th, 2025
Les escribo un día antes… para agradecer, celebrar y compartir un regalo — ¡con sabor a Chick-fil-A!
October 28th, 2025
Sube el volumen. Respira profundo. Nos vemos en Cabo Rojo.
October 22nd, 2025
Por mi amigo Lemuel… y por todo lo que Dios está haciendo entre nosotros #FuerzaLemuel
October 15th, 2025

Archivo

 2025